martes, 18 de noviembre de 2014

Ya es invierno sin tu piel.

Quizás mis letras se estén volviendo locas porque no hacen más que hablar de ti.
Hoy escribe alguien que no puede hablar, solo sentir.
Me arde la piel sin tus caricias...y en mi invierno interior no deja de nevar.
Quizá sólo tú sepas domar las llamas, y necesite tu calor como necesita de su voz un cantautor.
Y te llamo para que vengas, para que vuelvas a comerme a besos.
Y...la lluvia no cesa si te vas, pues el frío invade mi cama y me cuesta despertar.
Tal vez porque sólo quiero despertar a tu lado, oír tus latidos en mi corazón y que hablen nuestras pieles.
Pues son diferentes, pero se entienden a la perfección. Es curioso.
Si pudiera, tomaría tu piel de cuaderno, y la llenaría de poesía. Para después leerla en braile con cada caricia. Sin prisa.


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